Interesante lo que planteas, aunque me parece una visión algo idealista. El progreso nunca ha sido sinónimo de claridad absoluta ni de soluciones inmediatas. Lo que tenemos es más capacidad, pero también más complejidad.
No estamos peor, estamos en una nueva etapa. Antes el problema era la falta de información, ahora es el exceso. Y ese exceso viene con ruido, manipulación, incluso IA… pero también con posibilidades que antes ni soñábamos.
La clave ya no es tener más datos, sino saber filtrarlos. Y ahí es donde todavía estamos verdes. Lo que viene —o debería venir— no es más información, sino mejores sistemas de verificación. Tal vez IA que trabaje en favor de la verdad, como versiones ampliadas de los community notes, o herramientas descentralizadas de validación colectiva.
No es utopía, es evolución. Y como todo proceso evolutivo, es lento, incómodo y necesario.
Qué profundas implicaciones conlleva tu acertado análisis; psicológicamente, el ser humano no está preparado para asimilar tal incertidumbre. Creo que es un cambio de paradigma tan importante que nos llevará a territorios desconocidos, aunque desgraciadamente, creo que serán más distópicos que utópicos.
¿Qué valor tiene la democracia en este contexto? Ninguno. Sí que es demoledor. Al principio me has hecho pensar que no tiene sentido. Y automáticamente le he encontrado uno: ciudadanos desinformados pero además desencantados con la información... son 500 veces más manipulables con marketing político emocional y estrategias de ventas.
Además: ¿la política/"democracia" va de la realidad? Es un poco como el agua y el aceite.
Partir de ese enfoque científico de querer hacer las cosas bien y querer conocer los problemas reales exactamente, y querer darles salida sería lo correcto ¿no?
Sin embargo creo que la política (lo referente al gobierno/gestión del grupo) va de relatos: de más funcionales para el bienestar genera a más funcionales para los intereses/voluntades de unos pocos.
Insistir en basarse en la realidad es una limitación que la clase política no se impone a sí misma: saltan a la comba con la realidad. La desfiguran. La ocultan. Meten millones en activismo o investigación de un tema y de repente esas informaciones controlan nuestra atención y se vuelven la "realidad".
Igual podríamos actualizarnos y dejar de ser el vaquero bueno que sólo dispara de frente cuando pensamos en la política. Tener un ojo puesto en buscar la realidad parece... básico. ¿Pero poner los dos en la realidad y olvidarse del relato? Parece una receta para el desastre.
Sobre los ejemplos señalados poco que añadir: lo de la injerencia rusa en 2016 ya se descartó judicialmente en su día y la "amenaza rusa" para Europa, tal y como se plantea, es absurda. Es más: puede darse el caso de ser cierta profecía autocumplida si siguen tocando los huevos con los buques comerciales rusos en el Báltico o siguen presionando a las minorías rusas de los países bálticos. Y sí: hoy no hay garante de buena información, ni gobiernos ni fact-checkers, ni cuarto poder de la vieja (medios) o nueva escuela (blogs particulares y redes sociales). Hoy, más que nunca, hay que estar muy al loro con la información y aplicar ciertos prejuicios "defensivos" para seguir pensando con cierto criterio y no dejarse arrastrar. Al fin y al cabo, las noticias de actualidad son como el colega que te decía "a que no hay huevos", tentándote a profundizar en ellas y a entrar en un bucle; a esto súmale el sensacionalismo, los titulares escabrosos y toda la pesca. Además, el comentar la actualidad es el análogo al espulgarse de los chimpancés, con lo que tendemos a ello por presión social.
1.-Dices que pierdes mucho tiempo en contrastar y toda la pesca, a lo que yo te daría, con toda mi humildad, un consejo que yo aplico: no atiendas asuntos de actualidad hasta que pase un tiempo. Otro consejo útil es lo que mencionas: ir directos a teorías generales (libros) que nos permitan entender fenómenos más allá de su particularidad, que sean "imperecederas", por así decir (sí, las ciencias avanzan y uso teoría en un sentido coloquial). En conflictos políticos (Siria, los aranceles de Trump) o en fenómenos sociales (la COVID; las protestas-reyertas entre maleantes, población cabreada y otros grupos interesados de estos días en España; la corrupción) es más útil tener conocimientos sobre esos tipos de fenómenos que ir al detalle hasta los mismos. En ese sentido, la historia es muy útil. Por ejemplo: para conocer el porqué del caos afgano es más útil leer sobre su historia junto a teorías sobre porqué el Estado no suele arraigar en lugares multi-étnicos no desarrollados económicamente que leerte filtraciones hechas por WikiLeaks o la cantidad de armamento suministrado por Pakistan. Evidentemente, en cuestiones en las que no conocemos nada estamos jodidos.
2.-Y lo de la democracia, bueno, recientemente está de moda (y cada vez se acepta más) lo del mito del "elector racional", como la información fluye de arriba-abajo por grupos organizados que rompen el debate más o menos espontaneo y cosas por el estilo. Walter Lippmann hablo de las dos hace un siglo: describió la primera a las mil maravillas con poco que añadir, la verdad (por eso, lo de la posverdad y toda la pesca me sorprendió mucho, como si fuera algo nuevo); y prescribió la segunda como solución a la imposibilidad de lidiar con la complejidad. Su "solución" nos lleva a una especie de "totalitarismo democrático" basado en el paternalismo y en el optimismo de que se dé una adecuación entre intereses y cosmovisiones de las élites y de la población. Esto acaba eliminando el pluralismo de opiniones necesario para que una democracia sea democracia. En cierto modo, estamos ahí, y hoy ya se aplican las "Leyes de Espionaje" para cazar quintacolumnistas, como hizo Wilson en la IGM: la UE hizo hace poco una jugarreta en las que se incluían ciudadanos alemanes. El problema con las democracias es la creencia inherente de que son plurales, cuando a la hora de la verdad, el "nodo franquista", el Pravda o la CNN no se diferencian muchas. A diferencia de la censura directa (que existe también y se intenta incrementar, pero en menor medida) se aplica la censura indirecta, que invisibiliza ciertas ideas.
Esto se ve muy bien y se combina con tus ideas sobre la moral tribal y los motivados morales. ¿Ejemplo? Todos aquellos que luchan contra pseudociencias, desinformación y conspiración, incapaces de discernir el grano de la paja.
PD: El otro día hablábamos de geopolítica y se me olvidó mencionar al que considero la luminaria española sobre estos temas: el gran Josep Baqués. Tiene libros publicados y artículos a mansalva de mucha calidad en Dialnet, y alguna charla en Youtube. Además, es experto en filosofía y teoría política también, y el otro día publicó un artículo (encriptado e irónico, como es habitual en él para poder ser publicado y dar collejas al mismo tiempo) que te dejo a continuación: https://theobjective.com/internacional/2025-07-09/importancia-prensa-libre
Gracias por tus recomendaciones y voy a ver si puedo seguir un poco tus sabios consejos. A Lippmann le tengo que leer, ya le tengo en mi lista de lecturas pendientes y voy a mirar también la obra de Baqués. ¡¡Mucha salud!!
Os comprendo irónicamente. Habláis de un modo que me parece que estáis cotejando "el mapa con el territorio". Periodismo libre, seguramente, no ha habido nunca. Y después de convertirlo en "Ciencias de la Información" por obra y gracia de los políticos, hay que ir a G. Orwell y su neolengua. Los periodistas hoy en día, en las tertulias lo podéis ver, son "matizadores". Todos saben decir lo adecuado, con "matices". Cualquiera sabe que después de pasar por la Universidad es como haber pasado por el seminario, la impronta ya no se te borra. ¿Democracia? la veo en el mapa, en el territorio no la veo. Un saludo
"Los niveles medios que el periodista y el investigador de la política tienden más fácilmente a entender y sobre los que escriben más—aunque solo sea porqué, perteneciendo ellos mismos fundamentalmente a la clase media, están más cerca. Además, estos niveles aportan el ruidoso contenido de la mayoría de las noticias y los chismes “políticos"; las imágenes de estos niveles están más o menos de acuerdo con la idea popularizada de estos de cómo funciona la democracia; y, si se acepta la imagen maestra del equilibrio, muchos intelectuales, especialmente en su actitud patriotera, están dispuestos a satisfacer el optimismo político que quieren sentir (…)
Estas son las imágenes de la democracia que todavía se utilizan como justificaciones operantes del poder en los Estados Unidos, Debemos reconocer ahora esta descripción como un cuento de hadas más que como una explicación útil. Las cuestiones que ahora informan el destino del hombre ni las plantea ni decide el gran público. La idea de una sociedad que está compuesta en la base por el gran público no es un hecho indudable; es la proclamación de un ideal e, igualmente, la afirmación de una justificación que se pone la máscara de hecho.”
Esto decía Charles Wright Mills allá por los cincuenta y sesenta, criticando el mapa de la retórica liberal imperante (fruto de procesos sociológicos dentro de las clases culturales, como las universidades que mencionas) con el crudo territorio. Eso sí: él sí reconocía que había habido un flujo de la información algo más horizontal, con mayor debate y proximidad con las bases, pero sin idealizarlo jamás.
No veo la comparación con la tribu que comentas en el segundo párrafo. Ahora también sabemos bien lo que ocurre en nuestro entorno cercano. La desinformación se refiere a hechos lejanos, de los que tendremos dudas, pero aquella tribu ignoraba por completo.
Tienes razón y en tiempos de cazadores recolectores no, pero en tiempos históricos siempre ha habido un mundo más allá, que nos afectaba, y que no conocíamos: las decisiones de los reyes, poderosos, etc. Todo eso nos influía pero no había forma de conocerlo. También es verdad que nuestro mundo se ha ampliado.
Pero mi punto es que el progreso debería solucionar eso. El progreso y la tecnología debería haber cambiado esa situación para bien, para que ahora sí tuviéramos más información y control. Mi punto sería que el cambio ha sido para mal.
Es curioso que también la sociedad funciona porque cada vez confiamos más en los desconocidos. Y debe ser la paradoja de la confianza, que al final confías tanto que puedes llegar a desconfiar.
Interesante lo que planteas, aunque me parece una visión algo idealista. El progreso nunca ha sido sinónimo de claridad absoluta ni de soluciones inmediatas. Lo que tenemos es más capacidad, pero también más complejidad.
No estamos peor, estamos en una nueva etapa. Antes el problema era la falta de información, ahora es el exceso. Y ese exceso viene con ruido, manipulación, incluso IA… pero también con posibilidades que antes ni soñábamos.
La clave ya no es tener más datos, sino saber filtrarlos. Y ahí es donde todavía estamos verdes. Lo que viene —o debería venir— no es más información, sino mejores sistemas de verificación. Tal vez IA que trabaje en favor de la verdad, como versiones ampliadas de los community notes, o herramientas descentralizadas de validación colectiva.
No es utopía, es evolución. Y como todo proceso evolutivo, es lento, incómodo y necesario.
https://miguelbustamante.substack.com/p/entre-volcanes-y-libertad?r=4yh7zx
Evolución, dijo la rana en la olla.
Entropía!
Qué profundas implicaciones conlleva tu acertado análisis; psicológicamente, el ser humano no está preparado para asimilar tal incertidumbre. Creo que es un cambio de paradigma tan importante que nos llevará a territorios desconocidos, aunque desgraciadamente, creo que serán más distópicos que utópicos.
¿Qué valor tiene la democracia en este contexto? Ninguno. Sí que es demoledor. Al principio me has hecho pensar que no tiene sentido. Y automáticamente le he encontrado uno: ciudadanos desinformados pero además desencantados con la información... son 500 veces más manipulables con marketing político emocional y estrategias de ventas.
Además: ¿la política/"democracia" va de la realidad? Es un poco como el agua y el aceite.
Partir de ese enfoque científico de querer hacer las cosas bien y querer conocer los problemas reales exactamente, y querer darles salida sería lo correcto ¿no?
Sin embargo creo que la política (lo referente al gobierno/gestión del grupo) va de relatos: de más funcionales para el bienestar genera a más funcionales para los intereses/voluntades de unos pocos.
Insistir en basarse en la realidad es una limitación que la clase política no se impone a sí misma: saltan a la comba con la realidad. La desfiguran. La ocultan. Meten millones en activismo o investigación de un tema y de repente esas informaciones controlan nuestra atención y se vuelven la "realidad".
Igual podríamos actualizarnos y dejar de ser el vaquero bueno que sólo dispara de frente cuando pensamos en la política. Tener un ojo puesto en buscar la realidad parece... básico. ¿Pero poner los dos en la realidad y olvidarse del relato? Parece una receta para el desastre.
Muy buenas, Pablo.
Sobre los ejemplos señalados poco que añadir: lo de la injerencia rusa en 2016 ya se descartó judicialmente en su día y la "amenaza rusa" para Europa, tal y como se plantea, es absurda. Es más: puede darse el caso de ser cierta profecía autocumplida si siguen tocando los huevos con los buques comerciales rusos en el Báltico o siguen presionando a las minorías rusas de los países bálticos. Y sí: hoy no hay garante de buena información, ni gobiernos ni fact-checkers, ni cuarto poder de la vieja (medios) o nueva escuela (blogs particulares y redes sociales). Hoy, más que nunca, hay que estar muy al loro con la información y aplicar ciertos prejuicios "defensivos" para seguir pensando con cierto criterio y no dejarse arrastrar. Al fin y al cabo, las noticias de actualidad son como el colega que te decía "a que no hay huevos", tentándote a profundizar en ellas y a entrar en un bucle; a esto súmale el sensacionalismo, los titulares escabrosos y toda la pesca. Además, el comentar la actualidad es el análogo al espulgarse de los chimpancés, con lo que tendemos a ello por presión social.
1.-Dices que pierdes mucho tiempo en contrastar y toda la pesca, a lo que yo te daría, con toda mi humildad, un consejo que yo aplico: no atiendas asuntos de actualidad hasta que pase un tiempo. Otro consejo útil es lo que mencionas: ir directos a teorías generales (libros) que nos permitan entender fenómenos más allá de su particularidad, que sean "imperecederas", por así decir (sí, las ciencias avanzan y uso teoría en un sentido coloquial). En conflictos políticos (Siria, los aranceles de Trump) o en fenómenos sociales (la COVID; las protestas-reyertas entre maleantes, población cabreada y otros grupos interesados de estos días en España; la corrupción) es más útil tener conocimientos sobre esos tipos de fenómenos que ir al detalle hasta los mismos. En ese sentido, la historia es muy útil. Por ejemplo: para conocer el porqué del caos afgano es más útil leer sobre su historia junto a teorías sobre porqué el Estado no suele arraigar en lugares multi-étnicos no desarrollados económicamente que leerte filtraciones hechas por WikiLeaks o la cantidad de armamento suministrado por Pakistan. Evidentemente, en cuestiones en las que no conocemos nada estamos jodidos.
2.-Y lo de la democracia, bueno, recientemente está de moda (y cada vez se acepta más) lo del mito del "elector racional", como la información fluye de arriba-abajo por grupos organizados que rompen el debate más o menos espontaneo y cosas por el estilo. Walter Lippmann hablo de las dos hace un siglo: describió la primera a las mil maravillas con poco que añadir, la verdad (por eso, lo de la posverdad y toda la pesca me sorprendió mucho, como si fuera algo nuevo); y prescribió la segunda como solución a la imposibilidad de lidiar con la complejidad. Su "solución" nos lleva a una especie de "totalitarismo democrático" basado en el paternalismo y en el optimismo de que se dé una adecuación entre intereses y cosmovisiones de las élites y de la población. Esto acaba eliminando el pluralismo de opiniones necesario para que una democracia sea democracia. En cierto modo, estamos ahí, y hoy ya se aplican las "Leyes de Espionaje" para cazar quintacolumnistas, como hizo Wilson en la IGM: la UE hizo hace poco una jugarreta en las que se incluían ciudadanos alemanes. El problema con las democracias es la creencia inherente de que son plurales, cuando a la hora de la verdad, el "nodo franquista", el Pravda o la CNN no se diferencian muchas. A diferencia de la censura directa (que existe también y se intenta incrementar, pero en menor medida) se aplica la censura indirecta, que invisibiliza ciertas ideas.
Esto se ve muy bien y se combina con tus ideas sobre la moral tribal y los motivados morales. ¿Ejemplo? Todos aquellos que luchan contra pseudociencias, desinformación y conspiración, incapaces de discernir el grano de la paja.
PD: El otro día hablábamos de geopolítica y se me olvidó mencionar al que considero la luminaria española sobre estos temas: el gran Josep Baqués. Tiene libros publicados y artículos a mansalva de mucha calidad en Dialnet, y alguna charla en Youtube. Además, es experto en filosofía y teoría política también, y el otro día publicó un artículo (encriptado e irónico, como es habitual en él para poder ser publicado y dar collejas al mismo tiempo) que te dejo a continuación: https://theobjective.com/internacional/2025-07-09/importancia-prensa-libre
Saludos,
Gracias por tus recomendaciones y voy a ver si puedo seguir un poco tus sabios consejos. A Lippmann le tengo que leer, ya le tengo en mi lista de lecturas pendientes y voy a mirar también la obra de Baqués. ¡¡Mucha salud!!
Os comprendo irónicamente. Habláis de un modo que me parece que estáis cotejando "el mapa con el territorio". Periodismo libre, seguramente, no ha habido nunca. Y después de convertirlo en "Ciencias de la Información" por obra y gracia de los políticos, hay que ir a G. Orwell y su neolengua. Los periodistas hoy en día, en las tertulias lo podéis ver, son "matizadores". Todos saben decir lo adecuado, con "matices". Cualquiera sabe que después de pasar por la Universidad es como haber pasado por el seminario, la impronta ya no se te borra. ¿Democracia? la veo en el mapa, en el territorio no la veo. Un saludo
"Los niveles medios que el periodista y el investigador de la política tienden más fácilmente a entender y sobre los que escriben más—aunque solo sea porqué, perteneciendo ellos mismos fundamentalmente a la clase media, están más cerca. Además, estos niveles aportan el ruidoso contenido de la mayoría de las noticias y los chismes “políticos"; las imágenes de estos niveles están más o menos de acuerdo con la idea popularizada de estos de cómo funciona la democracia; y, si se acepta la imagen maestra del equilibrio, muchos intelectuales, especialmente en su actitud patriotera, están dispuestos a satisfacer el optimismo político que quieren sentir (…)
Estas son las imágenes de la democracia que todavía se utilizan como justificaciones operantes del poder en los Estados Unidos, Debemos reconocer ahora esta descripción como un cuento de hadas más que como una explicación útil. Las cuestiones que ahora informan el destino del hombre ni las plantea ni decide el gran público. La idea de una sociedad que está compuesta en la base por el gran público no es un hecho indudable; es la proclamación de un ideal e, igualmente, la afirmación de una justificación que se pone la máscara de hecho.”
Esto decía Charles Wright Mills allá por los cincuenta y sesenta, criticando el mapa de la retórica liberal imperante (fruto de procesos sociológicos dentro de las clases culturales, como las universidades que mencionas) con el crudo territorio. Eso sí: él sí reconocía que había habido un flujo de la información algo más horizontal, con mayor debate y proximidad con las bases, pero sin idealizarlo jamás.
No veo la comparación con la tribu que comentas en el segundo párrafo. Ahora también sabemos bien lo que ocurre en nuestro entorno cercano. La desinformación se refiere a hechos lejanos, de los que tendremos dudas, pero aquella tribu ignoraba por completo.
Tienes razón y en tiempos de cazadores recolectores no, pero en tiempos históricos siempre ha habido un mundo más allá, que nos afectaba, y que no conocíamos: las decisiones de los reyes, poderosos, etc. Todo eso nos influía pero no había forma de conocerlo. También es verdad que nuestro mundo se ha ampliado.
Pero mi punto es que el progreso debería solucionar eso. El progreso y la tecnología debería haber cambiado esa situación para bien, para que ahora sí tuviéramos más información y control. Mi punto sería que el cambio ha sido para mal.
Gracias por comentar.
Es curioso que también la sociedad funciona porque cada vez confiamos más en los desconocidos. Y debe ser la paradoja de la confianza, que al final confías tanto que puedes llegar a desconfiar.
Me has recordado este artículo "Creencias verdaderas: lo más sobrevalorado de la historia" https://substack.com/home/post/p-162561243
Gracias, lo leí...muy interesante