¿Son diferentes ética y moral?
Cuando hablo sobre moral una pregunta que se me hace mucho es la diferencia entre ética y moral y muchos me refieren a Gustavo Bueno, como en este artículo. Gustavo Bueno defiende que ética y moral son dos ámbitos normativos distintos. Según él, la ética se refiere a las normas que protegen la integridad del individuo (como organismo y como persona). Su virtud principal es la fortaleza (firmeza ante uno mismo y generosidad hacia los demás). En cambio, la moral regula la buena marcha de los grupos a los que pertenecemos, y su virtud central es la lealtad. Para Bueno, estas dos esferas pueden entrar en conflicto: una norma moral (por ejemplo, la lealtad a un grupo religioso) puede ser antiética si pone en riesgo la vida o la integridad de una persona. De esta forma, Bueno separa lo individual-universal (ética) de lo colectivo-particular (moral).
Desde mi forma de verlo, que resumiendo sería la teoría evolucionista de la moral como cooperación, especialmente la propuesta por Oliver Scott Curry, esta distinción de Gustavo Bueno resulta innecesaria y artificial. Tanto la palabra “ética” (del griego êthos) como “moral” (del latín mores) significan originalmente costumbre o hábito. No surgieron para distinguir lo individual de lo grupal, sino para referirse a los comportamientos habituales que regulan la vida en sociedad.
Según la visión evolucionista, la moralidad humana no se divide en dos sistemas separados, sino que es un conjunto de soluciones adaptativas para resolver problemas de cooperación. La moral es una herramienta para la cooperación de los grupos sociales y lo bueno es lo que favorece al grupo. La moral va precisamente de someter intereses o instintos egoístas al bien común. No tiene sentido una ética individual contrapuesta a la moral del grupo ya que si cada individuo del grupo tuviera normas morales diferentes el grupo colapsaría y la moral es una solución precisamente para que el grupo no colapse. Las normas morales por definición obligan a todos.
En la visión evolucionista, la moralidad incluye varios módulos. Por ejemplo, Jonathan Haidt en su Teoría de los Fundamentos Morales dice que la moralidad no es monolítica sino que -a semejanza con el sentido del gusto- tiene diferentes “sabores” o pilares. Estos fundamentos son:
-Cuidado/Daño
-Equidad/Justicia/Engaño
-Lealtad/Traición
-Autoridad/Subversión
-Santidad/Degradación
-Libertad/Opresión
Oliver Scott Curry habla de 7 principios morales que existen en todas las culturas:
amar a tu familia
ser leal a tu grupo
devolver favores
ser heroico
respetar a los superiores
ser justo
respetar la propiedad.
Lo que Bueno llama “ética” (proteger la integridad individual) sería simplemente uno de esos módulos morales (evitar el daño). Lo que llama “moral” (lealtad grupal) es otro módulo moral. No son esferas diferentes, sino partes del mismo sistema de moralidad cooperativa.
Cada uno de estos fundamentos de Haidt o de los principios de Scott Curry son respuestas a diferentes problemas de cooperación. Lo que las teorías de Haidt o Curry nos dicen es que la moral es múltiple y consistiría en un racimo de módulos con entradas y salidas diferentes que pueden entrar en conflicto entre ellas, y esto es algo que vemos en la vida real. Según esta visión, las decisiones morales humanas son tomadas por diferentes «voces morales» dentro de nosotros o por diferentes mecanismos psicológicos que responden a diferentes tipos de problemas de cooperación, y en un momento dado el principio de ayudar a la familia puede chocar con el de la justicia o el de respetar la propiedad, por ejemplo. ¿Debo robar o perjudicar a otros para salvar a mi amigo, a mi hermano o a un compañero que lo necesita? Esta situación es la que describe precisamente el dilema de Heinz, utilizado por Kohlberg, que dice, de forma muy simplificada, que una mujer se está muriendo de cáncer, pero una farmacia tiene un medicamento que la puede salvar. Su marido, Heinz, no tiene suficiente dinero para pagarlo. ¿Debe robar el medicamento, o no debe hacerlo?”
Tal vez podríamos enmarcar este problema, según la visión de Gustavo Bueno, como un conflicto entre ética y moral. Pero este dilema es un excelente ejemplo de tensión entre módulos morales dentro del mismo sistema normativo, no entre dos sistemas separados (ética vs moral). Lo que entraría en conflicto no son dos esferas distintas, la ética o la moral, sino varios instintos cooperativos evolucionados de los que hemos hablado que tiran en direcciones opuestas:
Módulo de cuidado/evitar daño
Módulo de defender y cuidar a la familia
Módulo de lealtad al grupo
Módulo de autoridad
El módulo de respetar la propiedad privada…
Estos módulos forman parte del mismo “kit” moral humano. No es que una norma “ética” choque contra una “moral”, sino que distintos valores morales compiten entre sí. Los conflictos que Gustavo Bueno describe no son choques entre ética y moral, sino compromisos (trade-offs) o tensiones entre diferentes instintos morales cooperativos.
A mi modo de ver, la perspectiva evolucionista es más sencilla, más fiel a la etimología y más coherente con lo que sabemos sobre la evolución de la moral humana. La distinción de Gustavo Bueno creo que complica algo que en realidad forma parte de un mismo fenómeno: las costumbres cooperativas que nos permiten vivir juntos.


La ética (en esa acepción de bien individual) es producto de la historía de ciertos grupos. La ética es parte de una moral grupal, sin duda, no es algo "dado ahí metafísicamente" ni producido individualmente "desde dentro". Hay sociedades sin ética en este sentido, como las hay sin la idea de persona o de individuo equivalente a nosotros (infrahombres, diferencias raciales o de sexos, paganos o bárbaros). La realidad material y la superposición de esas esferas es evidente (separarlas es una abstracción, pero una abstracción basada en la realidad, en finalidades reales). Bueno siempre defendió la primacía de la esfera política por encima de la ética, precisamente porqué es el poder político el que posibilita una ética más "occidental", si se quiere, donde mujeres y hombres seamos iguales. Sin ese poder político que requiere violar ciertas normas éticas, no habría esa ética que apreciamos, por así decir (evidente a nivel histórico, pero opera hoy también). La universalización de la ética es un conjunto de normas abstractas que buscan el bien individual, pero en esa abstracción "sacan" al sujeto del contexto grupal más amplio. Por eso, analizar éticamente las cosas en exclusiva puede llevar a graves errores, como la liberación que Don Quijote hizó de los galeotes.
Dicho esto: es verdad que materialmente son "modulos morales" como dices. La ética es en cierto modo analítica, formal. No obstante, a la hora de trazar normas y establecer finalidades humanas creo que la distincion es relevante. No podemos suprimir finalidades ontológicas por interés grupal ni evitar disonancias y debemos reconocerlas. Al fin y al cabo, basandonos en la evolución y la biología, las finalidades de los organismos, su constitución y sus necesidades son como son. La ética se basa en eso: por eso tiene un campo normativo propio y lícito. Ese campo es una bendición para hacer de contrapeso a la moral y a la política. Ojo: no para negarla o supeditarla. Es una locura supeditar la moral o la política a la ética, pues te lleva al pacifismo radical de barrer por dónde andas para no matar bichos, no encerrar a delincuentes o una política radical de fronteras abierta; sino para tener otra vara de medir y buscar confluencias entre esas tres normas. Supeditar la política a la moral puede dar lugar a la imposición de criterios étnicos, religiosos o raciales radicales, por ejemplo. En cambio, no considerar a la ética te lleva a la depredación y a la desproporcionalidad sin cuidado alguno por cualquier fuera del Estado.
Muchas veces entran en contradicción, y ahí hay que reconocer distintos bienes y males y la preferencia egoísta, tribal o positiva si se quiere. Sin normas éticas (individuo), morales (un grupo como la familia, una minoria religiosa o el gremio de psiquiatras) o políticas no podemos trazar comparaciones ni jerarquias entre distintas prácticas culturales. Es verdad que esa jerarquia la traza un grupo moral o estatal, que materialmente es relativa a esos grupos, pero ello no implica arbitrariedad pudiendo referir bienes y males reales. Precisamente ese es el problema: la "ceguera" que nos impide reconocer bienes y males plurales y contradictorios por estar inmersos en un código ético, moral o político (esta "ceguera" suele ser un bien moral y político por cohesión y solidaridad colectiva). Lo mismo sucede con la racionalidad científica: es relativa a determinados grupos, es un rasgo cultural si se quiere, pero esa propiedad no implica la negación de su pretensión universal ni de su validez con independencia del grupo (el comportamiento de la Luna respecto a la Tierra o el mal de ser encadenado son así con independencia del juicio subjetivo del cognoscente). El bien individual se halla en la naturaleza, y la ética traza normas que lo persiguen; lo mismo la moral con el endogrupal y la política con el estatal (un endogrupo más complejo, si se quiere). Es análogo a las propiedades y las cosas que existen y las ciencias descubren, en cierto modo. Muchas veces se complementan y van de la mano, pero muchas otras no y chocan. Sin duda no habrá una moral universal, y la ética universal que podemos concebir no es ni mucho menos suficiente para la toma de decisiones (aunque lo es bastante en el día a día y las relaciones cotidianas con el entorno si uno se aplica con disciplina y razón; así como criterio a tener siempre en consideración al tomar decisiones), porque no hay un solapamiento perfecto de intereses y finalidades, además del contexto y la prudencia necesaria y siempre limitada.
Por poner un ejemplo, el aborto es anti-ético pero puede ser políticamente deseable en sociedades pre-modernas por control demográfico o en las nuestras para evitar abortos clandestinos o malas crianzas (o para evitar conflicto social, que sé yo). El aborto no guarda relación con el problema de natalidad. Luego, para ciertos grupos el aborto es malo a un nivel moral (católicos de verdad o grupos pro-vida) y para otros es bueno (clínicas abortistas o antinatalistas). Otra cosa es que el aborto sea una aberración racional y ética por desproporcionalidad y disponibilidad de anti-conceptivos eficaces. Encerrar a un criminal es anti-ético, pues causa un daño al individuo, pero es políticamente bueno y moralmente quizás es malo para la banda del criminal que pierde a uno de sus miembros. La guerra es anti-ética también, no sólo por matar al enemigo, sino por matar a los propios miembros; no obstante puede ser un bien político (una guerra que no sea necesaria ni importante para el bien del Estado, su poder y su seguridad, quizás puede satisfacer intereses de las clases políticas como grupo, en un plano moral, como escapismo a problemas internos).
Aparte de este conflicto entre finalidades éticas, morales y políticas hay también dilemas éticos o políticos, como la legítima defensa en que choca mi bien individual con el tuyo, el causar un daño fisiológico a cambio de bienestar hedónico recurrente en uno mismo o una decisión política que implica una mejora en X y un empeoramiento en Y.
PD. Creo que hay mucho de preferencia terminológica y semántica también.
Existe una diferencia previa en el término ética. Hay que distinguir entre las éticas normativas como fundamento de las normas morales y la metaética como base de las éticas normativas. El problema es que no existe una metaética universal explícita. Esta cuestión la trató a fondo, sin resolverla, Michel Ruse el filósofo de Wilson. Para ampliar estas ideas ver el capítulo sexto de mi libro "Sobre la vida humana. Leyes, ética y futuro" en la web www.supervivenciayaltruismo.org .
En cualquier caso " Los peligros de la moralidad" de Pablo Malo es un. libro excelente y de obligada lectura.